25 de marzo de 2010

Mensajes en el agua

¿Es posible que las emociones humanas influyan en el comportamiento de la materia? Según el autor del libro "Mensajes en el agua" el japonés  Masaru Emoto, esto es una realidad.
El realizó varios experimentos en los que las moléculas de agua congelada a determinada temperatura, eran expuestas a diferentes emociones, palabras e intenciones. Según el experimento, resultó que las moléculas tomaban diferentes formas en función del tipo de emoción que recibían. Así, las moléculas que eran atacadas con  palabras negativas como "odio",  no formaron cristales y se transformaba en figuras deformes, y en contraste, las que eran tratadas con palabras como "gracias" o "amor" tomaban bellas formas cristalinas.
Otra observación importante es que el agua tomada en ríos  y arroyos limpios de montaña, formó estructuras cristalinas hermosas a diferencia de  los cristales  distorsionados formados por las muestras de agua polucionada o estancada.

 Obviamente, como siempre sucede con este tipo de teorías, Masuru Emoto ha sido duramente atacado y desacreditado en especial por científicos occidentales, que suelen sentirse dueños de la verdad absoluta.Sin embargo, el hecho es que no es la primera teoría que pone de manifiesto que los pensamientos y las emociones humanas influyen en la materia que nos rodea. Incluso, la física cuántica ha comprobado que el observador altera la realidad del objeto, por el simple hecho de observar. 
Tal vez no haya nada de real en lo que asegura haber descubierto Emoto, pero debemos estar concientes  que las grandes e indiscutibles verdades de hoy en día alguna vez fueron consideradas ideas absurdas. Por lo pronto, lo mejor es mantenernos abiertos a las posibilidades y tratar de mantener pensamientos positivos, influyan o no en el entorno, al menos estamos seguros, es una mejor manera de vivir. ¿a poco no?
Arrivederci